La psicología se puede comparar de alguna manera con un ecualizador de sonido. Estamos compuestos por multitud de variables o pistas que combinadas y ajustadas entre sí hacen que nos sintamos mejor o peor. Estas variables pueden ser la familia, el trabajo, la pareja, el ocio, la salud... que junto con el tiempo y la calidad del tiempo que dedicamos a cada una, hacen que nuestra sensación de bienestar sea lo suficientemente alta como para no padecer ninguna alteración del estado de ánimo como pueden ser la ansiedad o la depresión.
En el caso de que haya un desajuste, desde nuestra experiencia ayudamos a las personas para "ecualizar" las diferentes variables y conseguir un equilibrio que devuelva el bienestar.
La escritura, la musicoterapia, la biblioterapia y la filmoterapia son herramientas que se pueden utilizar para contextualizar situaciones personales y proporcionar nuevos enfoques en el abordaje de las dificultades.